Eran las siete de la tarde cuando ingresamos a la antigua sala de teatro. Varios testigos habían indicado haber sido atacados por duendes mientras se estaba exhibiendo una película o mientras algún asiduo lector permanecía en la antigua biblioteca del lugar. Lo que estaba claro, es que estos seres se habían encariñado con el antiguo teatro, y no parecían dispuestos a compartirlo. Mientras el equipo instalaba las cámaras para grabar, algo tiró fuertemente de mi chaqueta, al mirar de reojo pude ver al pequeño ser que descansaba sobre una viejas máquinas de escribir, el terror se apoderó de mí y creí perder la razón cuando me sonrío mirándome fijamente. De inmediato pensé que nadie creería mi historia sobre estos elementales, pero al ver a mis compañeros huyendo del brutal ataque con cientos de libros que les arrojaban invisibles manos contra sus cabezas, comprendí la suerte que había tenido con el menos violento de ellos. Del elemental que me sonrió, solo diré que cada vez les temo menos, ahuyenta mis pesadillas y hasta me dijo su nombre, acordamos no exorcismos, mientras me cuenta sus historias.
TRADUÇÃO
“Duendes”
Eram sete da tarde quando entramos na antiga sala de teatro. Várias testemunhas afirmaram ter sido atacadas por duendes enquanto assistiam a um filme ou enquanto algum leitor assíduo permanecia na antiga biblioteca do local. O que estava claro era que esses seres se apegaram ao antigo teatro e não pareciam dispostos a compartilhá-lo. Enquanto a equipe instalava as câmeras para gravar, algo puxou meu casaco com força. Ao olhar de soslaio, pude ver o pequeno ser que repousava sobre uma velha máquina de escrever. O terror tomou conta de mim e pensei que fosse enlouquecer quando ele sorriu para mim, olhando fixamente. Imediatamente pensei que ninguém acreditaria na minha história sobre esses elementais, mas ao ver meus colegas fugindo do ataque brutal com centenas de livros que mãos invisíveis jogavam contra suas cabeças, compreendi a sorte que tive com o menos violento deles. Sobre o elemental que sorriu para mim, direi apenas que cada vez tenho menos medo deles, ele afasta meus pesadelos e até me disse seu nome. Combinamos não fazer exorcismos, enquanto ele me conta suas histórias.
Por ANDREA RÍOS
